Artículo
por: Tommy
Muriel, 1ª de 2 partes
[Nota
del editor: Debido al alto contenido de fotos y material histórico
recopilado para este artículo, la página puede tardar en bajar.
Gracias por su paciencia... :) ]

[Arriba:
Algunos de los pasados y actuales miembros de la Fania All-Stars:
(Primera fila, izq. a der.:) Celia Cruz, el director
Johnny Pacheco, Roberto Roena & Bobby Valentin, Papo
Lucca, Ray Barretto, Willie Colon, Cheo Feliciano, (2da
fila, izq. a der.:) Nicky Marrero, Richie Ray & Bobby
Cruz, Adalberto Santiago, Orestes Vilato, Yomo Toro &
el fenecido Hector Lavoe, el fenecido Santos Colon,
(3ra fila, izq. a der.:) Larry Harlow, el recientemente
fenecido Pete "El Conde" Rodríguez, Ismael Miranda, Rubén
Blades, Ismael Quintana, Mongo Santamaria, (4ta fila,
izq. a der.:) los fenecidos Ismael Rivera y Barry
Rogers, Luis "Perico" Ortiz, Hector "Bomberito" Zarzuela, Leopoldo
Pineda, Reynaldo Jorge, Lewis Kahn, (5ta fila, izq. a
der.:) Justo Betancourt, los fenecidos Chivirico
Dávila y Louie Ramírez, Eddie Montalvo, el
fenecido Ray Maldonado, Víctor Paz, Sal Cuevas
y Juancito Torres. Foto-montaje por Tommy Muriel.
Basado en fotografías originales por: Martin Cohen (www.congahead.com), Mary
Kent (www.digido.com/salsatalks.html), Larry
Harlow (www.larryharlow.com), www.descarga.com, Jimmy
Delgado (fotos de Adalberto, Barretto y Bomberito; pueden
visitar a Jimmy, otro miembro de la Fania, en el site de los
Master Timbaleros, www.mastertimbaleros.com, o escribirle
vía e-mail en JD@mastertimbaleros.com), Ricardo
Betancourt (foto de carátula de Willie Colon para "Y Vuelve
Otra Vez"), El Paso Records (foto de carátula de Justo para
"Mató"), Fania Records (foto de carátula de Chivirico para "Su
Nuevo Estilo," y la de Miranda para "Exitos de Los 50, Vol.
2," ésta última foto por Jochi Melero), Izzy Sanabria
(fotos de Sal Cuevas y Yomo & Hector; visite su página en
http://www.salsamagazine.com/), RMM (fotos
de Cheo y Celia) y Tommy Muriel (fotos de Papo Lucca y Roena
& Valentin).]
[Nota:
Los nombres que enfatizamos en negritas (boldface) en
este artículo se refieren a personas que han grabado o participado
en tarima o, de una u otra forma, han formado parte de la Fania
All-Stars. En este artículo nos concentraremos estrictamente,
hasta donde es posible, en los músicos y cantantes que han sido
pare de esta agrupación.]
Pasar
lista de todos y cada uno de los integrantes de la Fania
All-Stars desde sus comienzos hasta el sol de hoy es casi
el equivalente a pasar lista de un auténtico Salón De La Fama
de la música latina, toda vez que casi todos los músicos que
dejaron huella en la salsa de Nueva York (y hasta fuera de ella)
han sido parte de la banda estelar, ya sea en rol de invitados,
miembros bonafide o simplemente uniéndose a la banda en una
presentación o ensayo. Aunque no todo el que formó parte del
All-Stars necesariamente estuvo bajo contrato con Fania Records,
sigue siendo virtualmente imposible hablar de esta súper-orquesta
sin mencionar paralelamente lo que ocurría en el sello disquero
que la hizo posible.
[Arriba: Johnny Pacheco (izquierda)
y su charanga, a mediados de los 60's. Sus cantantes en aquel
entonces lo eran Chivirico Dávila (al centro) y Ramón
Sardiñas, mejor conocido como Monguito El Unico. Ambos
cantantes, eventualmente, formaron también parte de la Fania
All-Stars. Foto cortesía de Descarga Online, http://www.descarga.com/.]

[Arriba:
el ponceño Pete "El Conde" Rodriguez en una de sus últimas
presentaciones.]
Fania Records se funda
a mediados de los '60. La incorporan el multi-instrumentista
y director de orquesta de origen dominicano Johnny Pacheco
junto con su entonces abogado, el ítalo-americano Jerry Masucci,
cuando el primero abandona el sello Alegre, de Al Santiago,
cuando Santiago nombra al virtuoso pianista boricua Charlie
Palmieri y no a él como director de los Alegre All-Stars. Esto
fue la gota que colmó la copa, toda vez que Pacheco ya venía
quejándose de la falta de promoción y la no muy grata situación
financiera. Por lo cual, durante sus primeros años, se puede
decir que el nuevo sello Fania dependió exclusivamente de la
buena fama de Pacheco. El primer álbum en salir bajo el sello
Fania lo fue "Cañonazos," y su número de catálogo es
el #325, números basados en la fecha de nacimiento (y/o bautismo)
de Pacheco: Marzo 25. Para ese entonces, Pacheco ya había disuelto
su popular charanga, optando ahora por un formato de conjunto,
al estilo de la ya legendaria Sonora Matancera. Para esto, deja
a un lado su flauta (temporeramente, como ya veremos) para convertirse
en pailero (ejecutante de las pailas o timbalitos, instrumento
creado por el cubano Mario "Papaíto" Muñoz, de la Matancera)
y, en vez de reemplazar a sus dos violinistas, adquiere dos
trompetistas. Igualmente, el nombre de la institución cambiaría
radicalmente: de Pacheco y su Charanga a Pacheco y
su Nuevo Tumbao. Su cantante, quien abandona momentáneamente
la banda cuando Monguito se incorpora a la misma, lo fue Pedro
Juan Rodríguez, mejor conocido como Pete "El Conde" Rodríguez. Para
entonces, su nombre artístico lo era Pete Rodriguez,
pero ya había otro Pete Rodriguez en la escena: el pianista
al cual muchos acreditan como el pionero del boogaloo de los
60's. Por lo cual entonces Pedro Juan adoptó el apodo que le
puso su barbero como parte de su nombre artístico para diferenciarse
de éste.

[Arriba:
el maestro Bobby Valentin en foto reciente de promoción
para su más reciente álbum (al momento de escribir este artículo):
"La Gran Reunión." Foto cortesía de Bronco Records. Haga clic
en la foto para accesar el website de Bobby, aún en construcción.]
A medida que la empresa
empieza a generar capital, Masucci y Pacheco comienzan a reclutar
talento para el sello, siendo el primero de ellos Bobby Valentin,
para entonces trompetista y, en su tiempo, trombonista (de pistones,
no de vara) para el gran Tito Rodriguez. Ya un joven veterano
del ambiente neoyorquino y con experiencia en las orquestas
de Rodriguez, el propio Pacheco y Joe Quijano, Valentin graba
su primer disco como figura principal para Fania. Su cambio
de trompetista a bajista, como regularmente le conocemos, se
da definitivamente años más tarde, cuando su bajista regular
anuncia, con previo aviso, que no puede asistir a uno de los
bailes. Ya que los bajistas estaban escasos en aquel entonces
(y Bobby ya dominaba el instrumento, de hecho él fue bajista
por algunos meses de la vieja orquesta de Ray Barretto: la Charanga
Moderna), el líder decide suplantar él mismo al bajista y contratar
a un trompetista. Desde ese entonces, no hubo vuelta atrás...
los días de Bobby como trompetista, eventualmente, llegan a
su fin.

[Arriba:
Larry Harlow, en una foto de 1967 aproximadamente. Foto
cortesía de Fania Records.]

[Arriba:
Ismael Miranda y Hector Lavoe, en el Cheetah, pero en
1974. Foto de Izzy Sanabria.]
El
próximo artista en unirse al catálogo de Fania lo es un pianista
y también multi-instrumentista de origen judío llamado Lawrence
Ira Kahn, mucho mejor conocido como Larry Harlow. Un
desconocido en aquel entonces, Harlow es el primero de varios
nuevos pinos contratados por Fania para robustecer su catálogo.
Su orquesta fue una de las primeras, si no la pionera, en combinar
de manera exclusiva trompetas y trombones (obviando el uso de
saxofones) en su sección de vientos, un giro radical que ya
identificaba plenamente a la orquesta. Su primer cantante lo
fue el cubano Felo Brito, este a su vez reemplazado por quien
luego se convirtiera en uno de los primeros cantantes solistas
en la historia del sello: Monguito El Unico, quien venía
de la agrupación de
Pacheco. Se cuenta que la actitud de Monguito era demasiado
problemática en aquel entonces. De hecho, un roce entre éste
y Pete "El Conde" fue lo que hizo que este último saliera del
conjunto de Pacheco, montando tienda aparte con el Conjunto
Sensación (no fue sino hasta que Monguito abandona el Tumbao
para unirse a Harlow que Pete regresa con su compadre). A raíz
de esto, ya Harlow busca sustitutos para éste, quien eventualmente
se lanza como solista. En estas audiciones coinciden nada menos
que El Sonero Mayor, Ismael "Maelo" Rivera, y un tocayo
novato de nombre Ismael Miranda, Jr. Rivera recién salía
de cumplir su sentencia en cárcel por trasiego de drogas (golpe
fuerte que sacudió el ambiente en Puerto Rico de forma tal que
el combo original de Cortijo se desintegra a raíz de la encarcelación
de éste, con la mayoría de los músicos pasando entonces a organizarse
bajo el nombre de El Gran Combo) y se establecía de manera definitiva
en Nueva York. Miranda eventualmente se queda con la plaza,
cuando Rivera, observando el entusiasmo de su tocayo, decide
dejarle el paso libre, a la vez que le aclaraba a Harlow que
"a él (Miranda) no vas a tener que pagarle lo que
yo te voy a pedir." [Rivera, quien de todos modos ya tenía
nombre gracias al prestigio de sus viejos días con Cortijo,
opta entonces por montar su propia banda, "Los Cachimbos," firmando
contrato con la entonces poderosa Tico Records, propiedad entonces
del presunto "mafioso" Morris Levy.]
Miranda,
quien ya había trabajado anteriormente con el hermano de Harlow
(Andy, el flautista) y ya tenía en su resumé una grabación con
el también legendario timbalero Joey Pastrana ("Let's Ball,"
Cotique Records, donde impone su "Rumbón Melón"), asume la posición.
No sin antes convertirse en "estudiante residente" de la orquesta,
empapándose de las mañas y el estilo de Monguito, así como de
las referencias de música cubana que Harlow le exige que estudie,
ya que el repertorio de la banda para ese entonces se componía
casi exclusivamente de temas estándares cubanos. Esto ultimo
cambiaría radicalmente una vez que Miranda, quien ya deja de
utilizar el "júnior" como parte de su nombre artístico luego
del segundo álbum con Harlow, empieza a descubrirse como compositor
y a aportar temas suyos al repertorio. Si bien la adolescencia
se dejaba sentir definitivamente en la estructura de muchos
de los temas de Miranda para ese entonces (y no es para menos,
Miranda era un adolescente para ese entonces), el hecho
de que Harlow le diera luz verde a Miranda para componer eventualmente
le da el empujón definitivo a la orquesta para colocarse entre
las favoritas del público latino en Nueva York.
Total,
ya la fiebre del mambo de Machito y los dos Titos dejaba de
serlo y ahora la comunidad latina volcaba su atención hacia
figuras que, si no tan "cultas" o virtuosas como los antes mencionados,
representaban de manera más directa y contundente no solo a
la comunidad latina de Nueva York, mayormente compuesta por
Nuyoricans, o puertorriqueños nacidos y criados en esta ciudad,
sino también al ambiente en que estos se desenvolvían entonces,
bastante más violento que el de la era del Palladium. Y ese
era precisamente el caso de Miranda, un aguadeño (nacido
en Aguada, Puerto Rico) criado en esa área del Bronx conocida
como la Cocina del Diablo (Hell's Kitchen), quien con
su voz de niño irreverente y la obstinada precocidad de sus
letras en ese entonces se convertía en digno representante de
la comunidad boricua en la gran urbe. El atractivo de Miranda,
sumado a la potencia y agresividad del sonido de la banda de
Harlow se convertían entonces en una formula ganadora.

[Arriba:
Willie Colon y Hector Lavoe a través del tiempo:
de izquierda a derecha, desde la primera fila: 1969, 1973, 1977,
1981, (última fila:), 1970 aproximadamente (junto al bongosero
Jose Mangual Jr.) Fotos cortesía de Izzy Sanabria.]

[Arriba:
Yomo Toro en concierto con la Fania All-Stars en 1977.
Foto de Lee Marshall.]
Y ya que hablamos de Nuyoricans
con quienes la masa salsera se identificaría plenamente, el
próximo en ingresar las filas de Fania Records sería un trombonista
de "mala" reputación, quien con el pasar de los años se convertiría
en uno de los artistas más exitosos en la historia del sello,
amén de su más sólido vendedor por muchos años. Su nombre: William
Anthony Colon, mejor conocido como "El Malo," Willie Colon.
Su debut discográfico debió de ser bajo la batuta de Al Santiago,
para quien trabajó por un tiempo en el Casa Alegre Record Store
(es aquí donde Willie conoce por primera vez a quien luego se
convertiría en su cantante, Hector Juan Pérez, alias Hector
Lavoe), pero a Santiago ya lo agobiaban problemas económicos
y de índole familiar, por lo que su nuevo sello disquero Futura,
para el cual debió salir el primer disco de Willie, cerró operaciones.
Es entonces cuando Willie queda a cargo de las cintas originales
y las entrega a Fania, donde las recibe Pacheco para evaluarlas.
Pacheco ve potencial en
la banda, pero no así en Tony Vazquez, el verdadero cantante
original de Willie, por lo que el fundador de Fania recomienda
a Hector Lavoe para unirse a la banda como cantante. A Lavoe,
sin embargo, no le convenía la idea originalmente, ya que él
pertenecía a una banda rival, "La New Yorker" del pianista Russell
Cohen, con la cual ya había planes de grabar un disco, por lo
que desistió de la oferta (Lavoe también interesaba la plaza
de cantante para el conjunto de Pacheco en ese entonces). Eventualmente
Pacheco convence a Lavoe y este termina uniéndose a la banda
de Willie, la cual integraban entonces adolescentes como Willie
que con el tiempo se convertirían igualmente en leyendas del
género por derecho propio, como el virtuoso timbalero Nicky
Marrero (quien años después, como ya veremos, también ingresa
a la Fania All-Stars, luego de pasar por las filas de Eddie
Palmieri, Harlow y la Orq. Novel), el pianista Dwight Brewster
(quien hoy día se mantiene activo en la música (su website lo
es http://www.3rdworldmusic.com/), a quien
sustituyen en la banda Kent Gomez (co-compositor a su vez de
varios temas del binomio Colon/Lavoe), el fenecido virtuoso
Mark "Markolino" Dimond y luego José "Prof. Joe" Torres),
el bongosero Pablo Rosario (quien luego pasaría a formar parte
por muchos años de la orquesta de Harlow, siendo sustituido
aquí por el legendario José Mangual Jr., hijo de otra gran leyenda
del ritmo: José "Buyu" Mangual), el conguero Mario Galagarza
(a quien reemplaza luego el virtuoso Milton Cardona),
el también virtuoso bajista Eddie "Guagua" Rivera y el entonces
trombonista Joe Santiago, quien al igual que en el caso de Bobby
Valentin, se convierte luego en otra leyenda viviente del bajo.
El primer disco publicado
por la orquesta, "El Malo," recibió el desprecio inmediato
de los veteranos de aquella época, quienes entendían que esta
era una orquesta demasiado amateur (novata y sin mayores pretensiones).
Ninguno imaginó, sin embargo, que a medida que Willie y compañía
adquirían más experiencia y mayor madurez, esta banda se convertiría
en quizás el ejemplo por excelencia de aquello que ya apodaban
"el sonido Nueva York." La combinación de ese trombón violento,
agrio y "explayado" de Willie (inspirado por otro futuro miembro
fundador de la Fania All-Stars: Barry Rogers, el legendario
trombonista de Palmieri y de la banda de rock-jazz Dreams) y
la voz callejera y estilo guapetón e irreverente de Hector sería
inigualable. Más tarde, Colon y Lavoe revolucionan el escenario
musical de la época cuando deciden explorar el folclor nativo
de Puerto Rico (una movida que también fue criticada a la saciedad
por los eruditos y los músicos de mayor edad y veteranía, quienes
siempre consideraron, de manera casi exclusiva, a ritmos cubanos
como el son, la guaracha y el guaguancó como "la mata," la base,
el fundamento de lo que ya empezaba a llamarse salsa). Este
experimento llega a su clímax con los clásicos dos volúmenes
de "Asalto Navideño," (1970 y 1973, respectivamente)
donde se suma a la banda Víctor Guillermo Toro, virtuoso del
cuatro mejor conocido como Yomo Toro. Desde entonces
Yomo, quien es igual de diestro en el tres cubano y la guitarra
clásica, es regular en muchas de las sesiones, no sólo de Willie
y Hector, sino también del clásico "Tributo a Arsenio Rodríguez"
de Larry Harlow.
(1)
(2)
(3)

(4)
[Arriba:
Ray Barretto en cuatro épocas: (Foto #1:) a principios
de los 60's. (Foto #2:) en 1975, con su orquesta para
aquel entonces: Ray Romero en el timbal, Tony Fuentes en el
bongó, Carlos Santos en la parte vocal, Roberto Rodriguez,
Joseph "Papy" Roman (semioculto detrás de Fuentes) y Manny Duran
(trompetas) y Julio Romero en el bajo. Ausente en la foto: Gil
Lopez, pianista. (Foto #3, al centro:) durante su época
de jazz fusión a mediados de los 70's. (Foto #4, abajo:)
durante los ensayos para el show de la Fania All-Stars en el
Madison Square Garden el pasado 23 de octubre de 1999. Con él
en la foto Bobby Valentin en el bajo y Nicky Marrero
en el timbal. Fotos de Martin Cohen, http://www.congahead.com/.]


[Arriba:
Adalberto Santiago y el trompetista Roberto Rodriguez
en 1977, durante la grabación del segundo álbum de Los Kimbos.
Fotos originales de Lee Marshall.]
Con Pacheco aún vendiendo
fuerte, y ahora con Valentin, Colon y Harlow ganándose el favor
del público, Fania ahora tendría más mollero para seguir expandiendo
su elenco e inclusive traer músicos y orquestas ya establecidos.
Este es el caso de Ray Barretto, legendario conguero
y director de orquesta quien ya para ese entonces había disuelto
su Charanga Moderna, con la cual grabó buena parte de su historial
con Tico Records luego de salir de la orquesta de Tito Puente,
mas la totalidad de su época con United Artists. Para este su
"nuevo retorno," Ray opta por un sonido más tradicional, pero
apartado por completo del formato de charanga, así que su nueva
orquesta se conformaría de dos trompetas (como la de Pacheco),
pero sin el tres y sí con sección de ritmo completa: timbal,
conga y bongó. El timbalero lo era un virtuoso oriundo de Camaguey,
Cuba, quien ya se labraba una reputación como el mejor timbalero
en el ambiente después de Puente, Jimmy Sabater y Willie Bobo:
Orestes Vilato. Vilato ya llevaba varios años con Barretto,
por lo que no solo se conocían muy bien, sino que ya eran capaces
de anticipar los cortes de cada cual, lo cual resultaba en memorables
y envidiables alardes rítmicos al unísono, los cuales, al sol
de hoy, siguen siendo escuela para muchos percusionistas. Barretto
contaba entonces con dos cantantes: Pete Bonet, un veterano
de mil batallas que luego pasaría a codirigir con Louie Ramírez
antes de unirse al sexteto de Joe Cuba y la orquesta de Tito
Puente, y un novato procedente de Ciales, Puerto Rico llamado
Adalberto Santiago. [Bonet, a quien posiblemente nunca
se la ha dado el reconocimiento que merece, reside actualmente
en Puerto Rico y luego de un breve retiro, actualmente dirige
una poderosa big-band, la cual se especializa en el repertorio
clásico de la época del Palladium.]
Adalberto eventualmente se
queda como cantante oficial cuando Bonet decide montar tienda
aparte con Louie. Poseedor de una voz que, al sol de hoy, se
mantiene "a prueba de balas" y un estilo que ya entonces se
perfilaba como a medio camino entre lo tradicional (entiéndase
por esto el del sonero típico cubano) y lo moderno, Adalberto
no tardaría mucho tiempo en darse a respetar. De hecho, otros
lideres de orquesta solicitarían sus servicios para hacer coro
en sus grabaciones, uniéndose Adalberto de esta forma al selecto
grupo élite de coristas de lujo, donde reinaron los hoy
fenecidos Yayo El Indio y Elliot Romero (y al cual, en
años mas recientes se han sumado colosos como Tito Allen,
Nestor Sánchez y ahora Jerry Medina). La banda
de Barretto serviría también de escuela de entrenamiento para
otros bravos de la música latina, como el legendario bajista
Andy Gonzalez, los trompetistas Roberto Rodríguez (respetable
virtuoso cubano, quien fallece a finales de los 80's) y Rene
López, el pianista y arreglista Luis Cruz, y los bongoseros
Tony Fuentes y Johnny "Dandy" Rodríguez. En palabras
del propio Masucci, las cuales pueden ser leídas en el ensayo
escrito por Izzy Sanabria para el disco compilación "30 Great
Years" (editado en 1994 en conmemoración de los 30 años
del sello disquero), el conseguir la firma de Barretto para
ingresar a la Fania fue una tarea bien cuesta arriba, pero valió
la pena...
El
nacimiento de la Fania All-Stars.

Con Barretto a bordo, quien
no tardaría mucho en unirse a Pacheco, Colon y Harlow como uno
de los vendedores estrella del sello, Fania seguía expandiéndose.
Ahora, la Fania, que ya contaba en su catálogo con figuras como
Joe Bataan (respetable vocalista que para ese entonces
se debatía entre la salsa y lo americano, optando finalmente
por lo ultimo luego), Monguito en calidad de solista, el virtuoso
sonero cubano Justo Betancourt (quien entra a la Fania
como solista, luego de pasar por filas de la Sonora Matancera,
Palmieri y Barretto, entre muchos otros), Ralph Pagan (uno de
los cantantes que más ruido hizo mientras el boogaloo reinó
a mediados de los 60's), el baladista Roberto Yanes y las orquestas
que comandaban respectivamente los trompetistas Ralph Robles
y Bobby Quesada y el maestro Louie Ramírez, estaba
en posición de jugarse un alarde: Montar su propio All-Stars
("Todos Estrellas"), siguiendo la pauta que ya habían establecido
en Nueva York los sellos Tico, Alegre y Cesta (este último propiedad
de Joe Quijano, donde los mismos integrantes del All-Stars de
Alegre se reunirían cuando Alegre comienza a desintegrarse).
Así nace entonces la Fania All-Stars.
No obstante, no todos los
artistas bajo contrato con Fania formarían parte de la banda
estelar. De igual manera, la orquesta aún necesitó refuerzos
en posiciones claves, donde no tenían a ningún músico en particular.
Por ejemplo: en la sección de ritmo, a Harlow (piano) y a Barretto
(congas) se unirían Bobby Rodríguez (a quien ya se le
reconocía entonces como el mejor bajista en todo Nueva York)
y el timbalero Jimmy Sabater, para entonces el único
con una reputación similar a la de Puente aún sin ser director
de orquesta (para ese entonces ya Willie Bobo estaba en California
con Cal Tjader y Sabater seguía siendo parte del sexteto de
Joe Cuba). [Irónicamente, el bongosero para esa noche lo fue
el bongosero regular de Pacheco para ese entonces: Ralph
Marzan.] Bobby Valentin (quien para ese entonces, recuerden,
aún no se convertiría en bajista a tiempo completo), Quesada
y Robles son los trompetistas (reforzados por el virtuoso Raymond
"Ray" Maldonado, sobre quien abundaremos más adelante),
mientras a Colon, el único trombonista líder de orquesta en
Fania Records, se le unen dos refuerzos muy especiales: su ídolo
Barry Rogers y el camarada de éste último en la banda de Eddie
Palmieri: el brasileño Jose Rodrigues (en otra de esas
movidas irónicas, Rodrigues pasaría a formar parte de la banda
de Colon una década después). Louie Ramírez, en lo que sería
su única sesión en vivo con la Fania All-Stars (volvería luego,
como ya veremos, a mediados de los 70's para sus sesiones de
estudio, así como en calidad de arreglista y coproductor), ejecuta
el vibráfono, mientras que a los cantantes solistas Monguito
y Joe Bataan se unirían los respectivos cantantes de las cuatro
orquestas de mayor éxito en el catálogo de Fania para ese entonces:
Adalberto, de la banda de Barretto; Lavoe, de la banda de Colon;
Miranda, de la de Harlow; y El Conde, del Tumbao de Pacheco.
Pacheco, por supuesto, dirigiría la banda, además de solear
con su flauta.
Adicional a eso, se suman
a la Orquesta tres invitados oficiales: el propio Tito Puente,
el propio Eddie Palmieri y otro Nuyorican que estaba
causando sensación en ese entonces: el orgullo de Brooklyn,
Richard Maldonado, alias Ricardo "Richie" Ray. Un mago
del piano entrenado a lo clásico y líder de una de las orquestas
más contundentes del ambiente neoyorquino, Richie ya estaba
codeándose con los grandes, amén de ser uno de los vendedores
estrella de Alegre Records. Originalmente, el codirigía la banda
con su hermano mayor, el ya mencionado Raymond Maldonado (Ray,
el trompetista, quien luego sale de la banda cuando empiezan
a llamarlo gente como Tito Puente, La Plata Sextette y hasta
el mismo Stevie Wonder, el mismo que puso a gozar al hoy legendario
sello Motown en el mercado pop junto con Diana Ross y los hermanos
Jackson), y el nombre original de la banda lo era Richie
& Ray (o sea, la orquesta de Richie y Ray... ya se podrán
imaginar de donde viene el apodo del pianista entonces). El
uso común (y, claro, la confusión común) hacen que Richie finalmente
engavete su apellido real para utilizar el nombre artístico
de Richie Ray, como su fanaticada insistía en llamarlo
(o Ricardo Ray, como también aparece en los créditos
de la mayoría de sus discos). Antes de este guiso con Fania,
su orquesta tenía tres cantantes: Chivirico Dávila, el
cantante principal; Felo Brito, quien luego sale para unirse
a Harlow, como ya mencionamos; y el novato Robert Cruz, mejor
conocido como Bobby Cruz. Cruz, quien fue alumno de Chivirico,
pasa a ser el cantante principal (y, de hecho, el único) cuando
Dávila también sale, pasando a las organizaciones de Pacheco
y Joe Cotto antes de formar su propia agrupación. Para este
primer "viaje" con Fania, Cruz no acompañó a su compadre y jefe.
El debut de la banda estelar
del sello Fania lo fue en el hoy desaparecido club Red Garter
en 1968. Si bien aún a estas alturas la banda carece de identidad
propia, el repertorio que ejecutaron esa noche (y que fue recogido
para la posteridad en los discos Live At Red Garter,
Volúmenes 1 y 2), tiene sus momentos especiales. Por mencionar
algunos, el corte "Como Me Gusta El Son," con Monguito en la
parte vocal, Eddie Palmieri al piano, Willie Colon en uno de
sus mejores solos de trombón de todos los tiempos y el maestro
Tito Puente castigando el timbal al final; el corte de jazz
latino "Guatacando," con excelentes solos de Palmieri, Ramírez,
los cuatro trompetistas, Rogers y Barretto (quien, como era
la costumbre entonces, utilizó una sola conga para este show,
no las 3 y hasta 4 que utiliza hoy en día); y el "Son Cuero
y Boogaloo," originalmente del repertorio de la banda regular
de Barretto, con Adalberto (naturalmente) en la parte vocal
y con Orestes Vilato, el timbalero regular de Barretto, colándose
aquí por invitación del propio conguero y, casi literalmente,
robándose el show con una espectacular ejecución. Como ya dijimos,
la Fania All-Stars no necesariamente se instituye a partir de
este recital, pero el show cumplió su cometido inmediato: presentar
en mayor escala a los artistas que ya componían el conglomerado
Fania y, de paso, aumentar las ventas.
(1)
(2)
[Arriba:
Orestes Vilato en dos épocas: (Foto #1:) Entre
1970 y 1972 en un jam session en el club And Vinny's en Nueva
York (es de estas sesiones que surge el concepto de la Tipica'73,
banda que precisamente debuta en este club). Con el en esta
foto Rene Lopez (trompeta) y el fenecido Frankie Malabe (congas).
Foto de la colección de Martin Cohen, http://www.congahead.com/. (Foto #2:)
Orestes (al centro) en un solo de timbales durante el pasado
Dia Nacional De La Salsa de 1999 en Bayamon, Puerto Rico. Con
el en la foto: Georgie Padilla (con sombrero) en congas,
Edwin "Mulenze" Morales en el bajo y, de espaldas, Albert Machuca
en bongó y campana. Foto por Tommy Muriel.]
Mientras tanto, Fania ahora
busca expandir su área de cobertura. Y para esto, abre un nuevo
sub-sello (o subsidiaria, si se quiere): Fania International,
donde se agruparían los artistas que no tenían su base de operaciones
en Nueva York. (En unos pocos años, dicha subsidiaria elimina
el "Fania" de su nombre, convirtiéndose en International,
a secas.) La primera orquesta de salsa en ser fichada por este
nuevo sello lo es Roberto Roena y su Apollo Sound. Roena,
un ex-miembro de Cortijo y su Combo (su líder, el maestro Rafael
Cortijo, fue quien lo inició en el mundo de la percusión) y
luego miembro fundador de El Gran Combo, debutaba formalmente
como líder de su propia orquesta. Sí, anterior a esto ya Roberto
había grabado un álbum para Tico Records, "Se Pone Bueno,"
con una orquesta llamada "Roberto Roena & Los Megatones,"
pero esta 'orquesta' no paso de ser una reunión en el estudio
de grabación. En otras palabras, Los Megatones nunca fue una
banda formal y propiamente dicha, sino más bien una sesión de
descarga con varios de los mejores músicos en Puerto Rico (incluido
en dicha nomina estaba el virtuoso sonero panameño Camilo
Azuquita, quien entonces residía en este país) bajo la dirección
de Roena.
El sonido de Roena, sin embargo,
muy poco tenía que ver con el sonido que ya se gestaba en Nueva
York. El Apollo Sound, en un principio, era una orquesta moldeada
al estilo de El Gran Combo, pero con la particularidad de que
estos (el Apollo) podían fajarse tambien en el soul afro-americano
que también se escuchaba en Puerto Rico (que conste, no era
el boogaloo, sino música norteamericana, afro-americana más
bien, propiamente dicha... lo que luego pasaría a mercadearse
como R&B). Eventualmente, lo norteamericano desaparece del
menú, una vez el boom de la salsa empieza a arrollar. De igual
forma, Roena, quien a pesar de no ser necesariamente un lector
a primera vista, sí tenía (y aún tiene) un envidiable oído musical
como pocos, hace con el tiempo que su Apollo pase de ser una
modesta pero arrolladora orquesta de salsa en una de las instituciones
más progresivas en la historia de la salsa, musicalmente hablando.

[Arriba:
Roberto Roena en dos épocas: A la izquierda junto a sus
cantantes Tito Cruz y Frankie Calderón en una foto de 1973,
y a la derecha en una foto reciente de 1995. Foto a la izquierda
de la colección de Martin Cohen, http://www.congahead.com/.
Foto a la derecha cortesía de Musical Productions, http://www.mponline.com/.]
Paralelamente, y también
en 1969, Bobby Valentin, quien ya para ese entonces cambia definitivamente
la trompeta por el bajo, decide re-establecerse en su Puerto
Rico natal, donde hace una nueva orquesta, con la cual graba
el álbum "Se La Comió." Aquí Bobby no solo expande su
sonido (de una sección de vientos de solo tres músicos a un
mini-big-band de 5: dos trompetas, trombón y dos saxofones (a
lo El Gran Combo, solo que aquí serían un alto y un barítono,
no dos altos como en el caso del Combo), estableciendo entonces
lo que ya se identifica como su sonido tradicional), sino que
logra reunir a varios de los bravos, incluyendo a los soneros
Frankie Hernández (recientemente fenecido) y Marvin Santiago
(quien se uniría años más tarde, primero en sustitución de Frankie
cuando éste ingresa en Hogares Crea, un programa creado en Puerto
Rico para rehabilitar a los que sucumben al vicio de las drogas,
y luego a dúo con éste, cuando, ya reestablecido por completo,
se reincorpora a la banda), los virtuosos Reynaldo Jorge
(trombonista), Juancito Torres (trompeta), el timbalero
y baterista Oscar Colón y el saxofonista Humberto Ramírez Sr.
[Frankie, de hecho, graba luego como solista para el sello Nuestra,
una subsidiaria local que Fania funda en 1978, además de ser
uno de los miembros fundadores de la orquesta Impacto Crea,
otra institución nacida dentro del seno del propio programa
de Hogares Crea. Marvin, uno de los soneros más explosivos e
interesantes que ha dado la salsa, posee un estilo similar en
métrica al del Sonero Mayor (Maelo, quien no tenía mayor reparo
en colar 12 o más líneas en un soneo donde la mayoría de los
soneros convencionales no hallarían cabida para más de 8), pero
utilizando el humor como punta de lanza. Marvin permanece con
Valentin hasta 1977 (Valentin lo despide cuando, irónicamente
víctima también del abuso de drogas, empieza a fallar a los
bailes), convirtiéndose luego en solista y vendedor estrella
para la naciente Top Hits Records (TH), principal rival de Fania
a finales de los 70's. Marvin, al igual que Frankie, se recupera
por completo de su drogadicción, luego de cumplir sentencia
en prisión a mediados de los 80's.]
En
Nueva York, mientras tanto, se suma al catalogo Fania otro cantante
solista: el veteranísimo Santos Colon, el eterno cantante
de Tito Puente, ahora concentrándose como bolerista a tiempo
completo. Como parte de sus tareas con la Orquesta de Puente
(que ya de por sí demandaba que su cantante fuera capaz de abordar
cualquier género), Santitos, como todo el mundo le llamaba,
se defendía sin problemas en la rumba, la guaracha, el guaguancó
y los demás ritmos cubanos que Puente acostumbraba ejecutar.
Pero la cosa romántica era la especialidad de la casa, y boleros
clásicos de su época con Puente como "Mírame Mas," "Tus Ojos"
y "Te Desafío," que nunca fallaron en llenar a capacidad la
pista de baile del Palladium, sirven de testigos. De hecho,
para su debut en solitario con Fania, Santitos contó con su
compadre Puente, quien dirigió y supervisó la grabación además
de arreglar varios temas. En adelante, sin embargo, las producciones
de Santitos estarían a cargo del virtuoso pianista y arreglista
argentino Jorge Calandrelli (con Santitos, en algunos casos,
grabando sus partes en Argentina, con la orquesta de estudio
de Calandrelli).

[Arriba:
Santos Colon en dos épocas: A la izquierda, durante su
época con Tito Puente y demostrando que le somete al timbal...
Foto de la colección de Martin Cohen. A la derecha, en presentación
con la Fania All-Stars en el Madison Square Garden, 1977. Foto
de Lee Marshall.]
[Arriba:
Reynaldo Jorge en 1977, en plena sesión de grabación
con Los Kimbos. Reynaldo se muda a Nueva York en 1974, uniéndose
a la banda de Larry Harlow. de ahí pasa a Los Kimbos originales
en el '76 y, cuando éstos se disuelven, a la banda de Hector
Lavoe. Durante ese período de tiempo también colabora con Manny
Oquendo y el Grupo Folklórico y Experimental Nuevayorquino.
Foto de Lee Marshall.]
Otros grandes que se suman
al catálogo de Fania entre 1969 y 1970 lo son Richie Ray &
Bobby Cruz y Cheo Feliciano. Richie y Bobby recién salían
de su contrato con Alegre Records y Masucci, quien ya le seguía
los pasos y no quería perder de nuevo la oportunidad (Alegre
ya se le había adelantado cuando Los Durísimos terminaron con
Fonseca Records a mediados de los 60's), los firma durante un
ensayo de la banda, momentos antes de que el ejecutivo de Fonseca
se apareciera con un contrato en blanco para que Richie y Bobby
regresaran con ellos. De hecho, fueron Los Durísimos quienes
estrenan la nueva (y dentro de poco, principal) subsidiaria
Vaya Records, para la cual graban el clásico "El Bestial
Sonido de Richie Ray & Bobby Cruz." De hecho, esta es
la primera grabación de Richie y Bobby luego de mudarse a Puerto
Rico (de la vieja orquesta neoyorquina solo los acompaña el
bongosero Manolito Gonzalez) y reorganizar su orquesta allá
con nuevos músicos, entre ellos el virtuoso conguero José "Mañengue"
Hidalgo ("El Alcalde de La Perla," como cariñosamente aún lo
llaman y padre de otro virtuoso del tambor: Giovanni Hidalgo),
el timbalero Charlie Cotto y el bajista Mike Amitin, ambos también
emigrando desde Nueva York (Charlie venía de la orquesta de
Willie Colon y Amitin de la de Barretto).
Cheo, por otro lado, luego
de salir de Joe Cuba y pasar, en calidad de solista, por Eddie
Palmieri y los Alegre All-Stars, se muda a Puerto Rico y, voluntariamente,
opta por un semi-retiro, ingresando en Hogares Crea para darle
muerte a un hábito de heroína que progresaba peligrosamente
al punto de que, en palabras del propio Cheo, estaba botando
la vida por el chorro. Masucci, siguiendo la recomendación de
Ray Barretto, quien lo motivó a buscar contratarlo por ser "el
tipo de cantante que Fania necesitaba tener en su róster,"
se une también al "Proyecto Cheo." Desde luego, y también siguiendo
los consejos de Barretto, Tommy Olivencia y Tite Curet Alonso
(mentor, padrino y amigo cercano a Cheo, amén de creador intelectual
de una buena parte de los éxitos de Fania), esperó pacientemente
a que Cheo finalizara satisfactoriamente su proceso de rehabilitación.
Una vez Cheo se sintió listo para regresar al ambiente, firma
con Fania Records. Y Barretto definitivamente tenía razón. Cheo
es uno de esos raros cantantes, como su mentor e ídolo Tito
Rodríguez, que podían ir de un extremo al otro del canto caribe
con suprema facilidad. Como bolerista, muy pocos pueden sacarle
tanto partido a la lírica de una canción convirtiéndola en suya;
y en lo movido, en la salsa (y es aquí precisamente donde le
gana a su famoso mentor), es una ametralladora poética siempre
lista para dispararse, jugando a su antojo con las rimas y la
métrica como pocos. Difícilmente, inclusive hoy día, se hallen
cantantes tan polifacéticos como Cheo Feliciano.
[A la izquierda: Cheo Feliciano, circa 1971. Foto cortesía
de Izzy Sanabria.]

[Arriba:
Richie Ray & Bobby Cruz, en foto de promoción de
Alegre Records para mediados de los 60's. De izquierda a derecha:
(arriba) Pedro Rafael Chaparro (trompeta), Bobby, Richie,
Joaquin "Jackie" Dillomis ("el conde de la tumbadora"), el fenecido
Adolphus "Doc" Cheatham (trompeta y leyenda del jazz), Russell
Farnsworth (bajo), (sentados) Mike Collazo (timbales),
Carmen Soto (coros) y Manolito Gonzalez (bongos).
OK, ahora, el nacimiento
OFICIAL de la Fania All-Stars.
Adelantemos la trama ahora
hacia la noche del Jueves 26 de agosto de 1971, fecha que muchos,
con muy buenas razones, marcan como la fecha de nacimiento de
la Fania All-Stars (y algunos van más allá, añadiendo que en
esa misma fecha da inicio oficialmente el boom de la salsa).
El presidente de Fania, Jerry Masucci, ahora con su sello corriendo
a todo tren y las bandas de Colon, Harlow, Barretto y Pacheco
dominando en los hit parades de NY y las bandas de Roena y Valentin
haciendo lo suyo en Puerto Rico, entiende que es el momento
de re-visitar el concepto de la Fania All-Stars. Solo que ahora,
en lo que se puede ver como una jugada maestra en términos de
promoción, Masucci se las juega frías: además de reunir a su
tribu en un mega concierto, pretende filmar el mismo y hacer
una película. El poner dicho plan a correr no fue tarea fácil.
A los dueños de clubes de la época no les convencía la idea.
Tan solo Ralph Mercado, entonces dueño del Cheetah, aceptó
la oferta, pero con estas condiciones: el baile se daría un
jueves (Mercado no iba a arriesgar sus días tope: viernes y
sábado) y Mercado se quedaría con lo que se genere en las entradas.
A lo que Masucci no tuvo más remedio que acceder, ya que nadie
más estaba dispuesto a jugarse la maroma.

[Arriba: Carátula del álbum
Live At Cheetah, Vol. 1; y una foto del concierto,
la cual aparece en la cubierta interior del LP.]
Ya
tenían sitio, ahora faltaba resolver el lío del reparto. Luego
de discutir por buen tiempo en cuanto al formato y estructura
de la orquesta (ellos querían un sonido grande, tipo big band,
pero no necesariamente una vuelta atrás al sonido de Machito
y Puente), Pacheco y Masucci se ponen de acuerdo en organizarla
a base de tres trombones (porque para sonar pesada sin dejar
de ser novedosa, definitivamente, necesitaba trombones), tres
trompetas y ritmo completo. Así, la banda se conforma a raíz
de la unión de músicos y cantantes de las orquestas más exitosas
del sello: Pacheco trae a su cantante, Pete "El Conde," y su
primera trompeta, el dominicano Hector "Bomberito" Zarzuela;
Harlow lo imita, añadiendo a su cantante Miranda y a su propia
primera trompeta, el veterano Larry Spencer; Barretto
vendría "blindado" con cuatro guerreros: Adalberto, Vilato,
su primera trompeta Roberto Rodriguez y él mismo; Valentin traería
a su entonces trombonista Reynaldo Jorge (contrario a lo que
usted puede haber leído en otros foros, Reynaldo ni estaba de
"agente libre" (freelancing) ni era miembro de la banda
de Willie Colon cuando ingresa a la Fania All-Stars; su carrera
en Nueva York comienza en 1974 cuando se muda allá luego de
salir de la banda de Tommy Olivencia, a donde entra luego de
salir de Valentin); y Willie entra con Lavoe... y la inclusión
de Yomo Toro con el cuatro puertorriqueño (no con el tres cubano)
es muy probable que tenga mucho que ver con el éxito del "Asalto
Navideño, Vol. 1" de Willie, so no es ilegal decir que Yomo
entra al elenco vía Willie Colon. Barry Rogers, quien para ese
entonces sí era agente libre, entra por derecho propio
como primer trombón, invitado por Pacheco, quien lo conoce desde
hace décadas, antes de coincidir en los originales Alegre All-Stars.
Roena, entonces el único bongosero líder de orquesta en el sello,
entra solo (aunque insisto que su cantante principal en ese
entonces, Piro Mantilla, y los de Bobby, Frankie Hernández y
Marvin Santiago, tenían el mismo derecho a estar ahí que los
cantantes de Colon, Harlow, Pacheco y Barretto, la exclusión
de éstos pudiera estar basada en el hecho de que la movida era
en Nueva York, donde ni Marvin, ni Frankie, ni Piro eran conocidos).
La línea frontal de la banda (Miranda, Lavoe, El Conde y Adalberto)
ahora se reforzaba con dos de los cantantes solistas del sello:
Cheo Feliciano y Santos Colon. Monguito y Justo Betancourt,
los otros dos solistas, cuyas fotos (o más bien ilustraciones)
eran parte de la promoción que el MC Izzy Sanabria diseñó
para el evento, no participaron por razones desconocidas para
el público, como tampoco participaron ni Pete Bonet ni Louie
Ramírez, a quienes también se les incluyó en la ilustración
original de Izzy. [Louie, de hecho, abandona Fania cuando Tito
Rodríguez lo llama para su nuevo sello, TR Records, donde funge
como artista, productor ejecutivo y encargado de artistas y
repertorio, lo que hoy conocemos como A&R.] Richie Ray,
ahora dentro de la familia Fania, también fue invitado, esta
vez junto a su eterno cantante Bobby Cruz. Ya la banda estaba
lista. Sanabria, quien para ese entonces ya era parte integral
de Fania en calidad de promotor y encargado de buena parte de
las carátulas y demás material promocional y artístico del sello
en ese entonces, era uno de los maestros de ceremonias, junto
con el afamado Symphony Sid. En cuanto a la filmación
en sí, entra entonces aquí Leon Gast y su equipo.
[A
la izquierda: Ismael Miranda, Cheo Feliciano y
Santos Colon durante el recital de la Fania All-Stars
en el Cheetah. Semiocultos al fondo: Bomberito Zarzuela
y los fenecidos Roberto Rodriguez y Barry Rogers.
Esta foto de Izzy Sanabria aparece en la carátula interna de
los discos "Live At Cheetah," volúmenes 1 y 2,
en su versión original en LP.]

[Arriba:
Parte de la promoción del filme "Our Latin Thing"
(y posterior portada de el álbum con la banda sonora y también
de la edición en formato de video VHS, éste último saliendo
a la venta durante el primer lustro de los 90's.). Diseño original
de Izzy Sanabria.]
En cuanto a lo que pasó esa noche, nada pudo haber salido mejor
para Masucci y su tribu. 4000 personas (más del doble de la
capacidad del club) asistieron, la filmación fue un éxito y,
sobre todo, la música que sonó esa noche fue de ensueño. De
acuerdo a Harlow, esa fue una de esas noches mágicas donde la
química fluyó de maravillas y cualquier cosa podía suceder. De
este recital surgen la película Our Latin Thing, y tres
grabaciones: la banda sonora de dicha película (álbum doble),
y los discos Live At Cheetah, Volúmenes 1 y 2. Difícil
escoger lo mejor entre toda la música que se toco esa noche,
ya que todo estuvo magistral, pero casi todos los expertos seleccionan
de manera unánime como el clímax del concierto a "Quítate Tu," un
son montuno considerablemente largo (dura más de 16 minutos)
donde todos los cantantes (salvo Bobby Cruz) se retan entre
sí con sabrosas inspiraciones, mientras Yomo Toro dibuja un
excelente solo de cuatro y Barretto se suelta al final, mostrando
quizás por primera vez su ya famoso "salto mortal" (dándole
al tambor contra el piso del escenario). También se destacan
las piezas "Macho Cimarrón" (con El Conde al comando y Pacheco
luciéndose en un largo y destacado solo de flauta), "Anacaona"
(el retorno triunfal de Cheo, con Harlow al piano y Reynaldo
mostrando su virtuosismo en el trombón), "Ahora Vengo Yo" (la
página de Los Durísimos en este libro, con la sorpresiva intervención
de Ray Maldonado (quien no era parte de la nómina esa noche)
en un magistral solo de trompeta y su hermano Richie dominando
en el piano), y, por supuesto, las descargas "Descarga Fania"
(desde entonces el número de apertura por excelencia de la orquesta,
esta noche con un explosivo mano a mano entre Vilato y Barretto,
quien luego deja que su timbalero se luzca a sus anchas) y "Ponte
Duro," hecha a la medida para Roena y su bongó, con Willie Colon
"guapeando" en el trombón (en la versión que aparece en la banda
sonora de la película, se puede apreciar el solo de Willie en
su totalidad, sin editar) y la sección rítmica luciéndose individualmente
al final, algo que no estaba escrito originalmente en la partitura,
como tampoco lo estaba la rutina en 6 por 8 que Barretto sugiere
al final (ya lo dijo Harlow, cualquier cosa podía ocurrir en
tarima esa noche). La película incluía escenas del concierto
en sí, así como imágenes de la vida cotidiana de la comunidad
de habla hispana en Nueva York (muchas de estas escenas organizadas
y/o sugeridas por Ismael Miranda), escenas tras bastidores de
los ensayos y a Harlow y su banda con Miranda en una presentación
al aire libre en el Barrio (otro virtuoso del trombón, el dominicano
Leopoldo Pineda, quien ingresaría a la Fania All-Stars
una década después, era parte de la tropa del judío para ese
entonces). En resumen, no sólo fue una noche gloriosa para el
sello Fania, sino el nacimiento de una leyenda musical… y por
qué no, del boom de la salsa.
"¿¿Yankee
Stadium?? ¿¿Qué te pasa, Jerry? ¿A quién vas a presentar, a
los Beatles?"
[Arriba:
Barretto, Harlow, Pacheco y Bobby Valentin en
uno de los camerinos del Madison Square Garden, minutos antes
de presentarse en tarima con la Fania en el segundo de tres
conciertos en 1994, celebrando los 30 años de Fania Records.
Foto cortesía de Larry Harlow, http://www.larryharlow.com/.]
Mientras tanto, Fania continuaba
enriqueciendo su catálogo, añadiendo nuevas figuras y a su vez,
adquiriendo otros sellos independientes, como lo son Cotique,
sello propiedad de George Goldner y punta de lanza de la fiebre
del boogaloo de los 60's, y el sello Inca, este último con base
en Puerto Rico. Así entran a la Fania orquestas como Roberto
Y Su Nuevo Montuno, Andy Harlow (con la ayuda de su hermano
Larry), Orq. La Diferente, Orq. La Conspiración (estas últimas
dos orquestas bajo la supervisión de Willie Colon, quien ahora
comienza su etapa como productor) y el cantante Teddy Trinidad.
Vía Cotique, entran caballos de fuerza como los Lebron Brothers
y Chivirico Dávila en calidad de solista, más, dentro del catálogo,
los derechos para re-distribuir la obra de figuras como Machito,
Joey Pastrana, Johnny Colon y la TNT Band, entre otras. Con
Inca, Fania hereda a dos de las mejores orquestas de Puerto
Rico: la Primerísima de Tommy Olivencia con sus cantantes Chamaco
Ramírez y Paquito Guzmán (ambos también grabando como solistas
para dicho sello) y la Sonora Ponceña. Esta última banda, la
cual recientemente celebró su 45to aniversario (y sigue en pie
de lucha hacia los 50), es también la "casa" de quien eventualmente
dejaría de ser uno de los secretos mejor guardados de Borinquen
para convertirse en el pianista más solicitado en las sesiones
de grabación de Fania, amén de uno de los mejores, en el sentido
absoluto de la palabra, del mundo salsero: Enrique Arsenio Lucca
Quiñones, mejor conocido por todos como Papo Lucca.
Vaya también se expande,
con la inclusión de Mongo Santamaria, Ismael Quintana y
Celia Cruz. Mongo, aunque no necesariamente dentro de la
salsa, traería su particular fusión de Latin jazz, R&B y
música cubana, la cual influiría de manera directa a muchos
otros grupos de jazz latino (incluyendo a la mismísima constelación
Irakere de Chucho Valdés). Su banda, igualmente, sería la escuela
de entrenamiento de grandes del género del jazz latino y de
la salsa, como los saxofonistas Justo Almario y Hector Veneros,
el baterista Steve Berrios, el percusionista Pablo Rosario (quien
alternaba entre Mongo y su taller en la salsa con Harlow) y
el virtuoso trompetista Luis "Perico" Ortiz.
Quintana,
a quien el propio Hector Lavoe citó como uno de los que infuenció
su desarrollo como cantante, se lanzaba de lleno como solista
luego de poco más de una década al frente de las mil y una transformaciones
que sufrió la banda del maestro Eddie Palmieri (desde la original
La Perfecta, orquesta cuyo estilo copiaba en sus principios
la New Yorker, orquesta a la cual pertenecía Lavoe antes de
su unión con Willie, hasta 1973, cuando graba "Sentido,"
álbum de donde salen los clásicos "Puerto Rico" y "Adoración").
La movida tenía algo de riesgo envuelto, pues luego de tantos
años con Palmieri, ya el público lo identificaba plenamente
como el cantante de Palmieri, ni más ni menos... pero
Quintana se jugó la carta de todos modos. En esto influyó en
gran manera la suma que Masucci le ofreciera a Quintana para
que diera el salto, su inclusión directa en la banda estelar,
y, luego, el papel prioritario que la maquinaria Fania le diera
a sus primeras grabaciones para el sello Vaya. Valga la pena
aclarar, sin embargo, que el álbum "Ismael Quintana,"
su debut con Vaya en 1973, no es su primera grabación como solista,
pues anterior a esto ya Quintana, aún miembro de la banda de
Palmieri, ya había probado suerte en dos ocasiones con la poderosa
United Artists, con la cual grabara "Punto Y Aparte"
y "The Two Sides of Ismael Quintana" esta última un experimento
donde, por un lado, Quintana demostraba una vez más sus quilates
como guarachero y, por el otro, probaba suerte como bolerista
(que lo es), aunque la banda que lo acompañara en esta parte
de la grabación ejecutara unos arreglos a lo Calandrelli (la
mayoría de ellos a cargo de Hector Garrido) que sonaban más
a balada que a bolero.
Celia, por otro lado, regresa
a Nueva York luego de un breve retiro en México tras abandonar
Tico Records, frustrada con la pobre promoción que se le dio
a sus discos para dicha disquera con la orquesta del maestro
Tito Puente. Su primer coqueteo con el sello Fania se da cuando
Harlow la invita a grabar en su experimental "Hommy,"
creación de Jenaro "Heny" Álvarez donde graba de una sola tirada
el tema "Gracia Divina." De ahí Masucci se interesa en ella
y finalmente la convence de firmar con Vaya durante el viaje
a Puerto Rico para la puesta en escena de la obra de Harlow.
Celia, por supuesto, era una de las figuras más famosas provenientes
de la inmortal Sonora Matancera, un puesto que Celia se ganó
a pulmón limpio, pues a ella le tocó llenar la vacante que dejara
la queridísima Myrta Silva, zapatos bien difíciles de llenar
en ese entonces. (La hoy fenecida y siempre recordada "Gordita
de Oro" era boricua, no cubana, valga la aclaración.) Y claro,
el Tumbao de Pacheco era, ni más ni menos, una versión "moderna"
de la Matancera, por lo que el junte de Celia con Pacheco era
una jugada maestra. Y eso fue exactamente lo que ocurrió cuando
ambos se juntan para grabar un álbum llamado... vaya, "Celia
& Johnny." El proceso de adaptación de Celia al sonido
de Pacheco no debe haber sido nada difícil, dada la obvia similitud
entre el Tumbao y la Matancera, pero para ese primer disco,
Pacheco volcó "lo mejor de dos mundos," el sonido que ya caracterizaba
a la salsa (el cual se palpa en temas como "Lo Tuyo Es Mental"
y el hit que vendió el disco, "Quimbara") y, claro, la aproximación,
que no explotación todavía, del espíritu de la vieja Matancera
("Tengo El Idde," "El Tumbao y Celia" y el bolero "Vieja Luna").
La explotación, propiamente dicha, se daría ya para 1976,
en pleno auge del boom, cuando Pacheco baja sus pretensiones
y decide volcarse de lleno sobre la música cubana, anunciando
ya lo que muchos críticos bautizaron como la "tendencia matancerizante"
dentro de la salsa. Es para ese entonces que Pacheco, en una
movida netamente comercial, rebautiza su Nuevo Tumbao como Pacheco
y su Tumbao Añejo, aún cuando no había un cambio radical
en el estilo de su conjunto. Pero no nos adelantemos todavía,
ya retomaremos este tema en la segunda parte de este artículo,
cuando nos enfoquemos en la Fania después de 1975.
Mientras
tanto, sí añadiremos a manera de paréntesis que Pacheco ya se
había "enamorado" del virtuosismo de Papo Lucca en el piano
(Pacheco ahora supervisaba la producción del sello Inca, la
casa de la Sonora Ponceña, recuerden), por lo que lo invita
a Nueva York para grabar en ese disco con Celia. Destapada la
"olla," a Papo lo empiezan a llamar muchos de los artistas de
Fania para grabar en sus sesiones, desde Harlow en uno de los
discos que le produce a Justo Betancourt, hasta Willie Colon,
quien lo utiliza en su experimental disco de plenas con el maestro
Mon Rivera. De igual forma, la genialidad de Papo como arreglista
empieza a dejarse sentir en Nueva York. A
Luis "Perico" Ortiz se le da el mismo recibimiento. Solo que
en el caso de Perico, este no solo entra de lleno a la Fania
All-Stars antes que Papo, como ya veremos, sino que Perico sí
se muda de lleno a Nueva York (donde primero se une a la banda
de Mongo), no sin antes pasar por la orquesta de Tommy Olivencia,
donde explota su fase como arreglista además de, ya durante
su estadía con Fania, probarse como productor en cinco de sus
discos (los últimos tres con Inca y luego los primeros dos de
Olivencia con TH Records).
(1)
(2)
[Arriba:
el maestro Mongo Santamaria en dos épocas: (Foto #1:)
una de sus fotos de promoción más recientes, para la compañía
Meinl Percussion. (Foto #2:) en plena acción en el Yankee
Stadium con la Fania All-Stars en 1973. Foto de Lee Marshall.]
(1)
(2)

[Arriba:
(Foto #1:) Ismael Quintana (a la derecha) en un
show reciente en el Lincoln Center en Nueva York (1999) junto
a Jimmy Delgado (a la izquierda, en timbales) y sus Master Timbaleros. En la conga, Georgie
Delgado. Al fondo, semioculto, Hector "Bomberito" Zarzuela.
Foto cortesía de Jimmy Delgado (haga clic en el link anterior
para accesar el website oficial de los Master Timbaleros). (Foto
#2:) carátula del primer álbum de Ismael Quintana para Vaya
Records.]
[A
la izquierda: Johnny Pacheco, Celia Cruz y Louie Ramirez
en el estudio de grabación. Foto cortesía de Mary Kent, www.digido.com/salsatalks.html.]
Claro, luego de la exitosa
presentación de la Fania en el Cheetah, no cabía la menor duda
de que los cantantes que desfilaron esa noche con el All-Stars
se beneficiaron grandemente de la exposición que se les dio.
Por lo cual, como parte de los planes de expansión del catálogo
del sello, una movida obvia lo era pues, independizar a todos
estos cantantes y/o grabarlos en plan de solistas. De esta manera,
Ismael Miranda, Hector Lavoe y Pete "Conde" Rodríguez se convierten
en solistas, pero cada historia se da en un matiz completamente
diferente. Adalberto Santiago, el otro cantante no-solista de
la tribu del Cheetah, no da el salto en ese entonces, ya que
él pasa a ser miembro fundador de la naciente Tipica'73, organización
que se funda a raíz de una serie de sesiones de descarga en
el club And Vinny's de Nueva York y, a raíz del éxito de éstas,
la eventual disolución de la banda de Barretto en el 1973, de
la cual provenían la mayoría de los integrantes de estas sesiones
(Adalberto, Vilato, el bajista Dave Pérez, el trompetista René
López y el bongosero Johnny Rodríguez, quien pasa a ser el líder
de la nueva agrupación).
[Arriba: carátula del primer disco de Ismael
Miranda como solista y, de hecho, el único con su original
Orquesta Revelación: "Así Se Compone Un Son,"
del año 1973.]
Miranda es el primero en
independizarse, una vez sale de la banda de Harlow y monta su
propia agrupación: Orq. Revelación, un conjunto que, lamentablemente,
no duró mucho tiempo junto, pero que contaba con una sección
rítmica de lujo: Nicky Marrero en timbales y bongó, Frankie
Rodríguez en congas (estos dos, al igual que Miranda, provenientes
entonces de la banda de Harlow), Nelson Gonzalez en el tres,
Joe Santiago ya como bajista y el entonces novel Oscar Hernández
en el piano. La banda desaparece cuando Miranda decide mudarse
a Puerto Rico, so luego de un breve período por cuenta propia,
Revelación se disuelve, al tiempo que Gonzalez se une a la Tipica'73,
Hernández se une al Conjunto Libre de Manny Oquendo, Frankie
regresa con Harlow y tanto Marrero como Santiago pasan a ser
agentes libres. Miranda, al ser el primero en convertirse en
solista, recibió la mejor de las atenciones del sello, por lo
cual su carrera se planificó mucho más organizadamente. Claro,
no olvidemos que la preponderancia que le dio Harlow en las
carátulas de sus discos también ayudó. Con la estratégica excepción
del "Tributo A Arsenio" y de "Mi Mono y Yo," Miranda
aparecía al lado de Harlow en todas las carátulas... inclusive,
noten que el álbum "Abran Paso" fue mercadeado como Ismael
Miranda con la Orch. Harlow... al igual que "Oportunidad,"
álbum de 1972 donde ya definitivamente se preparaba el terreno
para el despegue de Miranda como solista, si tomamos en cuenta
que en la carátula de ese disco Miranda aparece solo...
En el caso de Lavoe, sin
embargo, éste no necesariamente deseaba convertirse en solista
en ese entonces. Pero no le quedó otra alternativa una vez Willie
Colon, quien ya sentía que el ambiente lo estaba explotando,
decide hacerse a un lado (momentáneamente, como ya veremos)
y tomarse un período de "enfriamiento," heredando Hector entonces
la banda. [Es en este punto donde Willie decide educarse formalmente
en lo musical, cuyos resultados no tardarían en verse cuando,
a su regreso, se dedica de lleno a la experimentación con nuevas
ideas, en lugar de volver sobre el sonido que lo hizo famoso.]
Aquí empieza una de las ya conocidas fases difíciles en la vida
de Hector, cuyo disco donde debutaría como solista tardaría
considerablemente en completarse, ya que este se sentía aún
herido por lo que él entendía como una traición de parte de
Willie. Lo cual eventualmente fue falso, ya que Willie, aunque
ya no como músico, permanecería al lado de Hector en todas sus
grabaciones en calidad de productor y arreglista (con excepción
de tres álbumes: "Feliz Navidad," un intento por volver
a capturar la química de los "Asaltos Navideños" producida por
Johnny Pacheco en 1980 y con la colaboración del inolvidable
Daniel Santos; "Que Sentimiento," del año siguiente y
el único álbum que Hector mismo se produce; y "Reventó,"
de 1985, una coproducción de Pacheco y Jerry Masucci). Eventualmente,
Lavoe recupera su confianza en sí mismo y, con el apoyo directo
de Willie, se concentra en su nueva fase como director de orquesta.
El primer álbum de Hector, "La Voz," fue un éxito, como
era de esperarse, y su camino a la fama por derecho propio no
conocería límites... salvo los que, como ya es historia conocida,
él mismo se impuso.
El
caso de El Conde tendría un desarrollo bien particular. Para
su primer álbum oficial como solista, "El Conde"
(1974), la banda que lo respaldaría sería, ni más ni menos,
el mismísimo Tumbao de Pacheco, con el crédito de éste último
estratégicamente omitido. De hecho, Pacheco mismo se destaca
como solista en un número que, a todas luces, debía pertenecer
a un álbum regular de Pacheco con El Conde y no éste, el debut
del último como solista: "Los Compadres," número original de
los Compadres originales de Cuba (Lorenzo y Reinaldo Hierrezuelo,
alias Compay Primo y Compay Segundo, éste último
aún vivo y gozando de un increíble pero merecido boom gracias
al fenómeno del Buena Vista Social Club). No obstante, ya para
el año siguiente, El Conde ya tendría organizada su propia banda.
Lo curioso es que el sonido de la nueva orquesta de Pete sería
demasiado similar al del Tumbao de Pacheco. Nada de extrañar,
si notamos que la instrumentación de ambas orquestas era exactamente
la misma, salvo por un trompetista adicional (sumando entonces
tres) en el caso de El Conde. Eso sí, ya de la segunda grabación
como solista en adelante, Pacheco no estaría envuelto en la
producción y sí Louie Ramírez, quien regresa a la Fania en 1975
para encargarse de todo lo relacionado con los sellos Tico y
Alegre, los cuales adquieren de Morris Levy en ese año (más
detalles sobre esto más adelante, para no adelantar la trama),
además de grabar como artista para el sello Cotique.
Ahora,
con todos los cambios en el elenco de la Fania, y con la evidentemente
cómoda situación financiera del sello en ese entonces, Masucci
decide que es hora de hacer otra aventura en grande con la Fania
All-Stars. Sin embargo, habría cambios en la alineación,
de acuerdo a las nuevas tendencias en la compañía. Ahora, virtualmente
todos los cantantes de la orquesta estelar o eran solistas,
o líderes de sus propias orquestas o ambos (o en proceso de
convertirse en uno de ambos). Curiosamente, Bobby Cruz, sin
ser solista, se "salva" de la regla por el hecho de que ya antes
de su incursión en el sello Fania, ya se le promocionaba como
co-líder de la orquesta de Richie Ray, amén de que ya tenía
en su haber dos producciones de boleros donde, aunque siempre
con la banda de Richie Ray, se le promocionaba como figura central:
"Canta Para Ti" y "Amor En La Escuela." Adalberto
Santiago, quien como ya dijimos anteriormente recién se estrenaba
como cantante de la Tipica'73, es sustituido entonces por Justo
Betancourt, quien finalmente recibía la merecida atención de
la disquera tras pegarla en grande con su hit (y grito de guerra)
"Pa' Bravo Yo," compuesta para él por Ismael Miranda. Uniéndose
a Betancourt estaban el entrante Ismael Quintana y el resto
de la línea frontal del recital del Cheetah: Cheo, Lavoe, Miranda,
Bobby Cruz, El Conde y Santitos. Barretto y Roena permanecerían
irremplazables en congas y bongó, respectivamente, con Nicky
Marrero, como ya adelantáramos, entrando a la orquesta como
el nuevo timbalero. [Es Pacheco quien invita a Marrero, a quien
conocía desde sus días con Willie Colon e inclusive lo había
invitado en ocasiones a tocar con su Tumbao, a formar parte
del staff de músicos de estudio que ya se repartían el grueso
de las producciones del sello (especialmente ahora, en momentos
que se expandía el sello con todos los nuevos solistas), convirtiéndose
en uno de los músicos de mayor demanda y, eventualmente, el
escogido para reemplazar a Vilato como el timbalero oficial
de la Fania All-Stars.] Bobby Valentin, Yomo Toro y Larry
Harlow también vuelven con la nueva edición del All-Stars, con
Richie Ray en la lista específicamente para el número donde
se destacaría su compadre Bobby Cruz. En los vientos, solo repiten
Colon, Rogers y Roberto Rodríguez, uniéndose a ellos Ray Maldonado,
quien regresa de manera oficial a la alineación, el trombonista
y violinista Lewis Kahn, y el virtuoso trompetista Víctor
Paz. Kahn, de ascendencia austriaca y judía y miembro regular
de la banda de Harlow, también participó en sesiones para Machito,
Eddie Palmieri y Tito Puente (con cuya orquesta, ahora bajo
el mando de Johnny Rodríguez luego del deceso del Rey Del Timbal,
se mantiene activo al momento de escribir estas líneas). Paz,
considerado por muchos (yo inclusive) como la mejor primera
trompeta en la historia de la música latina, mantuvo por décadas
dicha silla en la orquesta de Tito Rodríguez, donde también
fue director musical y hasta el solista de los dos álbumes de
música instrumental que graba Rodríguez: "Instrumentals A
La Tito" y "Esta Es Mi Orquesta," aunque su rostro
no necesariamente apareciera en la carátula (después de todo,
Rodríguez, aún cuando no canta en estos discos, seguía siendo
la figura principal... no es accidente que en los creditos se
leyera Tito Rodríguez y su orquesta con Víctor Paz en la
trompeta y no Víctor Paz con la orquesta de Tito Rodríguez...).
Al igual que Kahn, Paz también grabó para Machito y Eddie Palmieri.
[Arriba:
Poster original del concierto en el Yankee Stadium. Aparecen
en la promoción como parte de la Fania All-Stars (en orden,
desde la "F" en "Fania" hasta la "E' de "Live:") Ray Barretto,
Willie Colon, Larry Harlow, Johnny Pacheco, Roberto Roena,
Richie Ray, Mongo Santamaria, Santos Colon, Hector Lavoe, Justo
Betancourt, Ismael Miranda, Nicky Marrero, Yomo Toro, Barry
Rogers, Pete "El Conde" Rodriguez, Ralph Pagan, Bobby Valentin,
Larry Spencer, Bobby Cruz, Symphony Sid, Cheo Feliciano e
Izzy Sanabria. Aunque aparecen en el poster, Pagan y
Spencer no formaron parte del evento esa noche. Poster cortesía
de Izzy Sanabria (haga click en el poster para accesar su website).]

[Arriba:
Lewis Kahn durante una presentación en el Andrews Air
Force Base, Septiembre 23 del 2000. Foto cortesía de Orquesta
La Romana, orquesta de salsa con base en Washington, D. C. dirigida
por el bongosero Edwin Ortiz. Visiten su site en: http://www.orquestalaromana.com/.]
(1)
(2)
[Arriba:
Nicky Marrero en dos épocas: (Foto #1:) en una
sesión de fotos para la compañía Latin Percussion (LP®), aproximadamente para
el año 1973. Foto de la colección de Martin Cohen, http://www.congahead.com/. (Foto #2:)
durante una sesión de grabación en Holanda, aproximadamente
para 1992.]
[Arriba:
el maestro Víctor Paz en una presentación reciente en
su Panamá natal (Noviembre 2000). Foto de Eric Gonzalez. Haga clic aquí para el artículo
original de donde se extrajo esta foto, exclusiva de Oasis Salsero.]
(1)
(2)
[Arriba:
el legendario Barry Rogers en dos épocas: (Foto #1:)
a mediados de los 60's con La Perfecta de Eddie Palmieri.
(Foto #2:) a mediados de los 70's. Fotos de Martin Cohen.
Para más acerca de este fenecido astro del trombón, haga clic
en la foto # 2 para accesar su propio website, el cual fue creado
recientemente a manera de homenaje por su hijo Chris Rogers,
quien siguió sus pasos en la música y es hoy un virtuoso trompetista
de jazz. Chris, de hecho, también tiene su propio website: http://www.chrisrogersjazz.com/.]
Con
estos cambios, la Fania All-Stars está lista para la próxima
"misión." Ahora Masucci apuesta a que puede llenar el Yankee
Stadium con ellos. Sucio difícil...
Masucci movió sus fichas, a pesar de tener a casi todos
los demás colegas y promotores en contra y prediciendo que la
compañía no sobreviviría luego de las pérdidas que dejaría "tan
descabellada idea." Sin embargo, en la noche del viernes 24
de agosto de 1973, más de 40,000 fanáticos salseros llenaron
a capacidad el Yankee Stadium para otra noche histórica, la
cual también sería filmada para la posteridad. Las condiciones
en que Masucci consiguió el local eran finales y firmes: dado
que el concierto era a finales de agosto, cuando la temporada
de Grandes Ligas usualmente está en pleno apogeo de cierre de
temporada, la regla de oro era que el público se mantuviera
en sus asientos y que no penetraran al terreno de juego, donde
se colocaría la tarima de manera tal que el terreno no sufriera
mayores daños. La noche comenzó con los grupos Caffe y Seguida,
ambos en la onda del rock latino a lo Santana, seguidos por
el mazacote de Tipica'73, con Adalberto Santiago, seguidos a
su vez por los mulatos del sabor, El Gran Combo (todavía con
Andy Montañez como su cantante estrella) y Mongo Santamaria
y su grupo. Finalmente, la Fania All-Stars se monta en tarima
para el primero de dos sets. Para el segundo set, Masucci quería
demostrar que su equipo estelar era capaz de tocar mucho más
que música latina, por lo que para este segundo set se hacen
de un repertorio que se nutría del soul y el jazz (en otras
palabras, más o menos lo que Mongo ya venía haciendo con su
propio grupo), mientras se reforzaban con varios invitados especiales:
el propio Mongo Santamaria, el saxofonista africano Manu
"Soul Makossa" Dibango (del Camerún), el tecladista Jan
Hammer, el virtuoso baterista Billy Cobham (éstos
dos miembros entonces de la Mahavishnu Orquestra de John McLauglin,
pioneros de lo que ya se conocía como jazz fusión junto con
el igualmente recordado Weather Report) y el guitarrista Jorge
Santana, hermano del legendario Carlos Santana y entonces
líder de su propia banda, Malo. Otro trompetista adicional,
el virtuoso Lew Soloff, veterano de muchas sesiones de
jazz y de música pop (y, al igual que otros colegas en sus mismas
condiciones, como Jon Faddis y Randy Brecker,
coqueteando en ese entonces abiertamente con la salsa y grabando
en sesiones de artistas del sello Fania), se unía también al
elenco. Este set, sin embargo, nunca llegaría a tocarse por
completo. El número que debía abrir este set, un feroz duelo
de tumbadoras entre Mongo y Ray Barretto titulado "Congo Bongo"
(escrito por Harlow) fue todo lo que se necesitó para que, siguiendo
la "pauta" del primer atrevido en hacerlo, la masa salsera se
volcara sobre el terreno de juego para ver de cerca de sus ídolos,
forzando el final del concierto luego de esta canción (la estampida
hacia el terreno de juego ocurre cuando Roena y Nicky comienzan
sus respectivos solos de bongó y timbales, luego del duelo de
Mongo y Ray). Pacheco, como director de la tribu, completó el
número a duras penas, ignorando por completo a Alex Masucci
(hermano de Jerry) y a todos los que incesantemente le hacían
señas para que la banda parara de tocar. Luego de eso, la noche
llega a su fin cuando la policía neoyorquina entra en acción
y se dedica a lo suyo: a repartir macanazos para reestablecer
el orden... Al año siguiente (1974), la Fania All-Stars debuta
en San Juan, Puerto Rico, estrenando el entonces nuevo Coliseo
Roberto Clemente. Para este concierto, Celia Cruz debuta oficialmente
con la Fania All-Stars, mientras Luis "Perico" Ortiz ahora integraba
al elenco en sustitución de Roberto Rodríguez. Mongo, Manu y
Cobham también hacen el viaje a San Juan. Este otro concierto
también se graba y filma en vivo.
De
estos dos conciertos surgen la película "Salsa" y cuatro
discos: "Live At Yankee Stadium, Volúmenes 1 y 2," "Latin
Soul Rock" y la banda sonora de la película. No obstante,
hay que aclarar: a pesar del título "Live At Yankee Stadium,"
tan solo los números "Pueblo Latino" (cantado por El Conde),
"Mi Debilidad" (Quintana), "Hermandad Fania" (Bobby Cruz) y
"Echate Pa'lla" (Justo) fueron tomados del recital neoyorquino,
mientras el resto del material viene del concierto en Puerto
Rico. Otra canción que sí se grabó en el Yankee Stadium, "El
Ratón" de Cheo Feliciano, se incluyó en "Latin Soul Rock,"
junto con la versión original, en su totalidad, de "Congo Bongo"
(la misma que dio fin al concierto) y una versión en vivo del
"Soul Makossa" de Dibango, grabada en el show en San Juan. [Para
la otra mitad (lado A) de "Latin Soul Rock," el elenco
de Fania en San Juan, junto con Cobham, Hammer, Dibango, Soloff
y el menor de los Santana, fue reunido en los estudios Good
Vibration Studios para grabar lo que debió ser el segundo set
en el Yankee Stadium.] Algunos de los momentos más memorables
de estos conciertos, además del "Congo Bongo" original y la
magistral ejecución de Cheo en "El Ratón," un número que grabara
originalmente con el sexteto de Joe Cuba y ahora con Santana
en la guitarra, lo son el himno de Hector Lavoe, "Mi
Gente" (con sendos solos de Barry Rogers y Willie Colon), el
"Hermandad Fania" de Bobby Cruz y Richie Ray, con Richie castigando
el piano y el mini-show de Nicky con el timbal y diversos efectos
de sonido y silbidos (y el inesperado intercambio verbal con
Lavoe que ya les describimos en un artículo anterior: Rivalidades
En La Música Latina), una nueva versión de "Congo
Bongo" hecha en Puerto Rico, ahora con Manu en el sax tenor
y Lavoe con Feliciano añadiendo unas sabrosas rutinas de soneos
que no eran parte del tema originalmente) y, por supuesto, la
"coronación" de Celia como la "reina de la salsa" con la versión
definitiva de "Bemba Colorá."
[A
la izquierda: carátula de la version en VHS de "Salsa."]

[Arriba:
Bobby Valentin (al centro) y los trombonistas Willie
Colon (izquierda), Lewis Kahn (extrema derecha) y
Barry Rogers (oculto detrás de Kahn) durante uno de los
ensayos previos al concierto del Yankee Stadium.]
(1)
(2)
(3)
(4)
(5)
[Arriba:
escenas de la película: (En orden, desde las fotos 1 a la
5:) Celia Cruz en su debut en PR, Billy Cobham,
Manu Dibango, Jorge Santana, la Fania All-Stars
durante el duelo de congas de Ray Barretto y Mongo
Santamaria en el tema "Congo Bongo." Todas las fotos aparecen
en la cubierta interior del LP original de la banda sonora de
la película. Desafortunadamente, estas fotos de Lee Marshall
no fueron reproducidas en la re-edición en CD de dicho doble
álbum.]
En
cuanto a la película, eso requeriría un ensayo por sí solo.
Como ya se nos acaba el espacio, solo diremos que la película
tuvo su lado bueno y su lado malo. El malo: una oportunidad
de oro para documentar con detalles los orígenes de la música
latina (y, en especial, lo que llamamos salsa), se desperdició
malamente, toda vez que el tema se cubrió de manera muy superficial.
Aunque la idea de mezclar cortes de cintas de Hollywood (con
todo su consabido cliché) de figuras como Al Jolson, Groucho
Marx y Delores Del Rio documentando la forma en que los latinos
(Hispanos) eran estereotipados en la Meca de la industria del
cine tenía buenas intenciones, el argumento necesitaba apoyo
a prueba de balas, justo lo que le faltó a la película. Las
escenas de los conciertos de Nueva York y Puerto Rico -el plato
fuerte, sin dudas- estuvieron geniales, aunque la edición de
material y el exagerado tiempo malgastado en los cortes del
viejo Hollywood casi anulan el esfuerzo. El lado bueno: la película
no solo ayudó a robustecer el catálogo de Fania y su capital,
ya considerablemente respetable gracias al concierto del Yankee
Stadium, el boom de la salsa y las ventas de discos, sino que
ayudó a promover el concepto de lo que es la salsa a un mejor
nivel, amén de que el elenco de Fania se benefició enormemente
de la exposición. En cuanto a la Fania All-Stars como entidad,
esto fue el comienzo de nuevos y mayores retos, los cuales discutiremos
en la segunda parte de este artículo.